China podría impedir que TSMC venda chips a Estados Unidos bajo un nuevo régimen de control de exportaciones de tierras raras, una medida que podría desatar una nueva ola de tensiones en la industria tecnológica.
China comienza la batalla tecnológica por el control de tierras raras
El gobierno chino planea imponer licencias de exportación para productos que utilicen materiales críticos de su territorio, lo que afectaría directamente a fabricantes como TSMC, Samsung o SK hynix. China controla cerca del 90 % de la producción mundial de “tierras raras”, y busca ahora reforzar el control sobre cómo y dónde se utilizan esos recursos estratégicos.
La nueva normativa, que entraría en vigor el 8 de noviembre, obligaría a las empresas que produzcan chips avanzados a solicitar permisos especiales para exportar, incluso si la fabricación se realiza fuera de China. En la práctica, esto le daría a Beijing la capacidad de bloquear ventas de semiconductores de alto rendimiento a compañías estadounidenses, impactando a gigantes como Nvidia, AMD y Apple, que dependen de TSMC para sus chips más avanzados.
Te recomendamos nuestra guía sobre los mejores procesadores del mercado
El impacto sería especialmente severo en el sector de la inteligencia artificial, donde los chips de última generación son fundamentales para entrenar modelos de gran escala. Cualquier interrupción en el suministro podría alterar los planes de desarrollo tecnológico de muchas empresas. Además, proveedores de equipos de fabricación como ASML o Tokyo Electron también podrían verse afectados, ya que sus procesos utilizan materiales derivados de tierras raras chinas.
En definitiva, la estrategia de China marca un cambio importante: de centrarse en las restricciones militares a controlar directamente el flujo de tecnología avanzada hacia Occidente. Esto pone en riesgo la estabilidad económica de semiconductores a nivel mundial y revela una nueva dimensión de la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos. Os mantendremos informados.
